17 de febrero de 2011

Entregados los premios Duende del Bejarano 2011


GABINETE DE COMUNICACIÓN


Jueves, 17 de Febrero de 2011 - 11:34

Entregados los premios Duende del Bejarano 2011



De izq a dcha Bartolomé Olivares, Carmen Galán,Jesús Cabrera, Ricardo Reques y Manuel Ruiz
Ricardo Reques Rodríguez, director de proyectos de Ornitour, Jesús Cabrera Jiménez, redactor de El Dia de Córdoba y Manuel Ruiz Díaz, redactor del diario Córdoba, han recibido esta mañana los premios Duende del Bejarano 2011 que concede la Acción Ecologista Guadalquivir. El acto de entrega, celebrado en el Salón Mudéjar del Rectorado, estuvo presidido por la vicerrectora de Internacionalización Carmen Galán Soldevilla y el presidente de la Asociación Guadalquivir, Bartolomé Olivares Dobao, quien trazó una breve semblanza de los premiados subrayando la necesidad de conservar el patrimonio natural cordobés y muy especialmente el que encierra el entorno del arroyo Bejarano.
En el caso de Ricardo Reques el galardón reconoce sus estudios sobre la ecología de los anfibios , una tercera parte de cuyas especies están en peligro de extinción a nivel mundial y que constituyen uno de los mejores  indicadores de la calidad de cualquier ecosistema. Reques puso de manifiesto la necesidad de iniciar programas encaminados a  su protección poniendo a modo de ejemplo la red de charcas que se está habilitando en el entorno del Bejarano para facilitar no solo la conservación de estos vertebrados sino su reproducción y la de algunos endemismos como el tritón jaspeado pigmeo..
Por su parte Jesús Cabrera manifestó la necesidad de prestar atención no solo al patrimonio artístico y monumental sino también al natural, algo que ha sido para él, desde siempre, una de sus prioridades informativas de forma que las  administraciones vayan prestándole cada vez mayor atención y apoyo. En la misma línea intervino Manuel Ruiz Díaz quien desde su blog también presta atención preferente a estas líneas verdes de la información cada vez más solicitadas por los ciudadanos y los lectores.
Ceró el acto Carmen Galán felicitando a los premiados y a la Acción Ecologista Guadalquivir por su sensibilidad hacia estos temas con los que subrayó el permanente compromiso de la Universidad de Córdoba. 
Fuente original: Gabinete de Comunicación de la Universidad de Córdoba

Discurso de agradecimientos:
Quiero empezar diciendo que este premio llega en un momento muy importante de mi vida porque ha coincidido con el nacimiento de mi hija María. Hace poco me dijo Bartolomé Olivares algo así como que los hijos renuevan nuestra esperanza, que cuando tenemos un hijo nos volvemos algo más optimistas en nuestra visión del futuro. Este es un premio cargado de optimismo porque premia a las personas que trabajan por un objetivo noble: el de conservar el mundo natural y difundir su importancia para que las generaciones que nos sigan puedan seguir disfrutando de él al menos casi tanto como nosotros hemos podido hacerlo. Por eso este premio, necesariamente se lo dedico a mi hija y, por extensión, a todos los niños de su generación, con la ilusión y la esperanza de que puedan disfrutar de espacios naturales con tanto encanto como el arroyo Bejarano. Por supuesto también se lo dedico a Mari Paz, la mujer con la que tuve la fortuna de encontrarme y con la que comparto mi vida. La mujer que me inspira, que me anima y apoya en todo lo que hago. 
Para mí recibir este premio es un honor, entre otras cosas porque lo han recibido personas tan ilustres y admiradas como Pablo García Baena. He dicho antes que este premio representa el optimismo pero también representa la sensibilidad como la que siempre ha mostrado este gran poeta al referirse a la ciudad de Córdoba y a su entorno. 
Yo he dedicado mi vida profesional al estudio de la ecología de los anfibios. Desde muy pequeño nació esta vocación cuando cada fin de semana iba con mi padre al campo a pasear o a pescar. A él le gustaba pescar en los ríos y arroyos de nuestra sierra y como a mí eso me aburría, daba vueltas por los alrededores parándome a observar todos los bichos que encontraba. Aún conservo los cuadernos en los anotaba todo aquello con dibujos y esquemas como había visto hacer en televisión a Félix Rodríguez de la Fuente, un divulgador científico que ha sido la inspiración de muchos biólogos y naturalistas de mi generación. En esos días de mi infancia y adolescencia nació mi interés por el mundo natural. Decía Aristóteles que la filosofía nace del asombro, de preguntar qué somos, qué es este mundo de minerales, de plantas, de animales. Mi vocación también nace del asombro, la vida me sigue produciendo sorpresa y me parece misteriosa y bella. Aquella vocación temprana derivó en profundizar en estudio de la Biología para terminar especializándome con el doctorado y seguir trabajando para conocer más y mejor la disciplina de la Biología de la Conservación. Creo que eso ha traído sus frutos, hemos aportado nuestro granito de arena al conocimiento de la ecología especialmente la del grupo de los anfibios, hemos contribuido a divulgar su importancia y la necesidad de su conservación y eso se ha traducido en varios programas de conservación hasta ahora inéditos en nuestro país y que están teniendo un razonable éxito. 
Los anfibios son actualmente el grupo de vertebrados más amenazado del Planeta, más de un tercio de las especies a nivel mundial se encuentran en peligro de extinción, mucho más que las aves o los mamíferos a los que se presta más atención. Este premio debe servir también para sensibilizar a la gente de este problema porque los anfibios son indicadores muy precisos de la calidad de los medios acuáticos y terrestres en los que viven y que compartimos. Su mayor amenaza en Europa es la pérdida de hábitats. En esta labor de conservación estamos trabajando actualmente muchas personas. Ahora estamos realizando mejoras de hábitats para anfibios en muchos lugares de Andalucía con la creación de nuevas charcas o la restitución de otras que han sido destruidas y los programas van siempre dirigidos a restablecer poblaciones de especies amenazadas o mejorar su estado. En el caso concreto del entorno del arroyo Bejarano, hemos hecho actuaciones en la Fuente del Elefante y sus inmediaciones, un lugar emblemático para los cordobeses y en el que llevamos haciendo seguimiento de anfibios desde 1996. Se han creado varias charcas, se ha restituido un manantial y se ha impedido el acceso al ganado a la propia Fuente. Estas actuaciones se realizaron en 2009 y en 2010 seis especies se vieron beneficiadas por estas medidas. También se acaba de terminar de construir una charca junto al arroyo Bejerano y se está terminando de perfilar una red de charcas que tienen como objetivo conectar genéticamente poblaciones que han quedado aisladas; en concreto, nos interesa fortalecer las poblaciones de tritón jaspeado pigmeo, una especie que se restringe al sur peninsular y que se considera amenazada. 
Por todo esto, este premio lo quiero compartir con mis compañeros de Ornitour, y, por supuesto, con Miguel Tejedo, de la Estación Biológica de Doñana, con quien empecé a trabajar como científico y con el que sigo colaborando. También lo hago extensible a muchas personas de la Consejería de Medio Ambiente y de EGMASA y, en el caso concreto de los programas que estamos realizando en el Bejarano y su entorno, a AQUASUR y a IPA. Desde los responsables de estas entidades que han mostrado sensibilidad por este grupo amenazado y que han promovido proyectos muy importantes en cuantía económica, pasando por los técnicos que se han implicado para dar soluciones a todos los problemas que inevitablemente han ido surgiendo, hasta los operarios que han ejecutado eficazmente las actuaciones; todos ellos son partícipes también de este premio. 
Por último quiero destacar la labor de Bartolomé Olivares y agradecer su sensibilidad y perseverancia para conseguir que este singular espacio se conserve. Creo que si en nuestras vidas nos cruzásemos con más personas como él viviríamos en un mundo mejor. 

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